Dolientes abarrotan procesión fúnebre en Teherán por líder supremo irán, el ayatolá Alí Jamenei

Dolientes vestidos de negro inundaron el lunes la capital de Irán para una procesión como parte del funeral del difunto líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, con multitudes de personas que pedían la muerte del presidente estadounidense Donald Trump.

El féretro de Jamenei, cubierto con una bandera, y los de sus familiares muertos el 28 de febrero por un bombardeo lanzado por Israel y Estados Unidos que dio inicio a su más reciente guerra, estaban a bordo de un camión. Las autoridades decoraron el costado del camión para que se asemejara a la reja ornamental que rodea el santuario de un imán. La enorme asistencia fue alentada por la teocracia iraní como una muestra de fortaleza, y se produjo en un momento en que la República Islámica negocia con Estados Unidos un fin permanente de la guerra.

Imágenes de helicóptero transmitidas por la televisión estatal iraní mostraron una multitud masiva que se extendía desde la plaza Azadi, o de la Libertad, de Teherán por kilómetros (millas) a lo largo de una calle de varios carriles del mismo nombre. La multitud parecía ser mayor que la que acudió a la procesión de 2020 por el difunto general de la Guardia Revolucionaria Qassem Soleimani, que reunió a más de 1 millón de personas.

Las autoridades no han ofrecido de momento un conteo de la multitud reunida cuando el camión avanzaba lentamente por la calle. Personas junto al camión y en otros puntos de la ruta portaban pancartas, carteles y banderas pidiendo la muerte de Trump.

“Hoy que estamos aquí para el funeral de nuestro líder, es un día muy duro”, dijo el lunes por la mañana Fátima Hassan, una doliente. “No estamos aquí para despedirnos de él, estamos aquí por venganza. Y nos vengaremos”.

Mar de dolientes se reúne por Jamenei

El camión avanzó lentamente entre personas vestidas de negro, que extendían la mano para tocar la reja. Algunos arrojaron pañuelos y otros objetos para que los asistentes los rozaran contra el féretro, una práctica común en Irán que se considera una bendición. Los asistentes, algunos en las escaleras de camiones de bomberos, rociaron agua en forma de niebla sobre las multitudes para refrescarlas en medio del calor.

Las autoridades parecían preocupadas por los peligros de tener una gran multitud junto a la procesión, y funcionarios en altavoces instaron a la población a caminar despacio, no empujar y mantenerse en los bordes de la calle.

Los féretros fueron llevados por las calles de Teherán en un trayecto de aproximadamente 12 horas rumbo al Aeropuerto Internacional Mehrabad, donde imágenes de la televisión estatal mostraron un camión acercándose con los ataúdes.

Las autoridades han cerrado calles y el espacio aéreo y han suspendido actividades cotidianas por el periodo de luto, que comenzó el sábado y terminará el jueves, cuando Jamenei sea enterrado en el santuario del imán Reza en Mashhad, su ciudad natal. Jamenei tenía 86 años.

“Esta es la última vez que lo veo”, dijo entre lágrimas Maryam Alizadeh. “Nuestra generación vivió con él durante décadas”.

Aumentan llamados a muerte de Trump a medida que avanza el funeral

Sin embargo, a medida que ha avanzado el funeral, han aumentado las amenazas de vengar la muerte de Jamenei. Los dolientes y los carteles que portan han pedido la muerte tanto de Trump como del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Esos carteles se vieron de nuevo el lunes a lo largo de la ruta de la procesión, junto con un muñeco de Trump siendo colgado.

“Estamos aquí para mostrar que su camino continuará, y cada una de estas personas continuará por su camino con los puños apretados, y pronto ciertamente vengaremos su muerte contra Estados Unidos e Israel”, dijo la doliente Sahar Zaraatgar.

Las autoridades de Estados Unidos han estado rastreando durante años las amenazas iraníes contra Trump y otros funcionarios del gobierno, derivadas de la orden de Trump de matar en 2020 al general Qassem Soleimani, quien había encabezado la fuerza de élite Quds. Irán ha negado repetidamente estar conspirando para matar a Trump, aunque desde hace tiempo imágenes de propaganda de línea dura han sugerido que Trump estaba en la mira en Teherán.

Trump, por su parte, prometió destruir la civilización de Irán durante la guerra, entre otras amenazas.

Negociaciones sobre la guerra siguen en pausa

Por su parte, Estados Unidos sigue adelante con negociaciones con Irán destinadas a reabrir por completo el estrecho de Ormuz, revertir el programa nuclear iraní y acordar un fin permanente de la guerra. Las conversaciones parecen estar en pausa hasta después del entierro.

El funeral fue en parte una muestra de unidad cuando Irán exige una medida de control sobre el estrecho, una vía fluvial vital para la energía global que cerró durante la guerra. Estados Unidos ha rechazado esas exigencias, y las partes están divididas en otros temas clave, incluido el programa nuclear iraní y el conflicto entre Israel y el grupo político-paramilitar Hezbollah, respaldado por Irán, en Líbano.

El nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Moytabá Jamenei, aún no ha hecho una aparición en las ceremonias fúnebres, que se desarrollan durante varios días. Se cree que está escondido luego que, según reportes, resultara herido en el bombardeo que mató a su padre.

En el punto álgido de la guerra, antes de un alto el fuego en abril, Israel atacó a los principales líderes iraníes, en al menos un caso probablemente utilizando su aparición pública para fijar su posición. También ha amenazado con matar al Jamenei más joven. AP

 

Ver fuente

Related Post