La selección de Francia te hace soñar

Momentos después de ser presentado como nuevo seleccionador de Francia el martes, Zinedine Zidane apretó los puños y su voz, por lo general serena, tembló un poco.

“Estoy emocionado”, comentó. “La selección de Francia te hace soñar. Tenemos jugadores extraordinarios, un equipo extraordinario”.

Zidane dirigió al Real Madrid hasta que se marchó en 2021. Sustituye a Didier Deschamps al frente de la selección de Francia, a la que llevó a la gloria como, posiblemente, su mejor jugador de todos los tiempos.

“He esperado cinco años por esta oportunidad, por eso estoy un poco emocionado”, manifestó Zidane, y añadió que era el día más feliz de su carrera como entrenador.

“Siempre he seguido a este equipo como aficionado y también como futuro entrenador, no lo voy a ocultar”, agregó Zidane. “Por eso no acepté un club. Me dije que lo único que quería hacer después de Madrid era tomar las riendas de la selección de Francia”.

El presidente de la Federación Francesa de Fútbol, Philippe Diallo, anunció el nombramiento de Zidane en la sede de la FFF en París el martes y señaló que se le otorgó un contrato de cuatro años.

Diallo calificó la contratación de Zidane como “un momento excepcional” y describió a Zidane como “una de las leyendas del fútbol francés”.

Zidane, de 54 años, podría haber ido a otro club tras dejar Madrid en 2021. Pero no había manera de que lo hiciera.

“Tuve algunas ofertas durante los cinco años que estuve fuera para hacerme cargo de un club”, explicó. “Las rechacé todas por la selección de Francia. Era lo único que quería hacer”.

Zidane calificó asumir el cargo como “una alegría inmensa”.

“Tengo tantas emociones”, dijo. “Estoy listo para el desafío”.

Zidane elogió a Deschamps, quien ganó el Mundial de 2018 y dejó el cargo tras la edición reciente, en la que Les Bleus cayeron ante España en las semifinales.

“Lo daré todo para que este equipo pueda ganar”, afirmó Zidane. “También me gustaría felicitar a DD (Deschamps) por estos años notables”.

Diallo indicó que se reunió con Zidane para conversar en febrero de 2025, después de que Deschamps dijera que dejaría el cargo tras el Mundial de 2026. Zidane señaló que Francia jugaría de manera diferente a como lo hizo bajo Deschamps.

“Lo que me motiva es el juego, yo era un número 10, me gustan los goles”, expresó Zidane. “Fui un líder en el campo y ahora quiero ser un líder por experiencia”.

Su primer partido será como visitante ante Turquía en la Liga de Naciones el 25 de septiembre, seguido de un encuentro en Bélgica tres días después.

Los aficionados en casa deberán esperar hasta el 2 de octubre para ver a Zidane en el Stade de France, cuando Francia juegue contra Italia, 20 años después de que fuera expulsado ante Italia en la final del Mundial de 2006 por darle un cabezazo al defensor italiano Marco Materazzi.

“He anotado los cuatro partidos que vienen”, dijo Zidane, tocándose la frente. “Italia es especial, porque jugué allí, porque conozco gente, porque hablo italiano. Todas esas cosas”.

Tras el anuncio, Zidane saludó a una gran multitud de aficionados fuera de la sede de la federación y ellos vitorearon con fuerza cuando llegó.

De Deschamps a Zidane

Francia perdió la final del Mundial por penales en 2022 y perdió la final de la Eurocopa en casa en 2016. Algunos críticos de Deschamps, entre ellos el excompañero de selección Christophe Dugarry, sostuvieron que debería haber ganado más con los jugadores que tenía.

Deschamps describió “un entorno irrespirable” al final de su etapa, sin detallar cuáles eran las tensiones.

Zidane y Deschamps eran tipos distintos de mediocampistas, pero están unidos para siempre por la gloria.

Deschamps, con perfil defensivo, era el capitán de Francia y el impredecible Zinedine era la fuerza creativa cuando Francia ganó el Mundial de 1998 y la Eurocopa de 2000.

Con el apodo cariñoso de “Zizou”, su rostro fue proyectado en el Arco del Triunfo la noche en que Francia celebró su primer título mundial en el 98. Un Zidane inspirado marcó dos goles de cabeza en la final, en la victoria 3-0 contra Brasil en el Stade de France, y más tarde ese año ganó el Balón de Oro.

El ascenso de Zizou

Nacido en Marsella de padres argelinos, Zidane creció jugando en el barrio de La Castellane, que tiene un enorme mural de Zidane en una de sus torres. Fue en las canchas de cemento del barrio donde Zidane cultivó su increíble equilibrio, para evitar caer sobre el suelo durísimo.

La carrera de Zidane a nivel de clubes lo llevó de Cannes a Burdeos y luego a dos de los clubes más grandes del mundo: el gigante italiano Juventus y Madrid.

Su carrera internacional comenzó en 1994, cuando marcó dos goles impresionantes contra la República Checa después de entrar como suplente, ante sus aficionados en Burdeos.

Ganó títulos de liga con la Juve y Madrid y anotó una volea brillante para ayudar al Madrid a ganar la Liga de Campeones en 2002.

Con Zidane arrastrando una lesión, Francia fracasó en el Mundial de 2002 —quedó eliminada en la fase de grupos—, pero alcanzó la final de 2006 después de que Zidane regresara del retiro internacional

Su actuación en la victoria 1-0 sobre Brasil en cuartos de final fue Zidane en su mejor versión, casi como un bailarín: una combinación hipnótica de gambetas, amagues y toques por encima del hombro.

Los brasileños estaban asombrados e incluso Ronaldinho —ganador también del Balón de Oro— parecía cautivado.

Su partido número 108 y último con Francia fue contra Italia en la final, y anotó temprano con un sutil penal al estilo Panenka para su gol internacional número 31, y último.

Luego, con millones mirando en todo el mundo, un momento infame lo vio caminar de regreso por el campo y estrellar su frente contra el pecho de Materazzi, enviando al espigado defensor hacia atrás.

Zidane pasó cabizbajo junto al trofeo del Mundial, de tono dorado, mientras abandonaba el campo en Berlín, con su carrera internacional terminada.

Ahora tiene otra oportunidad de llevar a Les Bleus a la gloria.

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