Garret Anderson, el multifacético jardinero que se convirtió en el líder histórico de hits de los Angelinos de Los Ángeles y condujo al equipo a su único título de la Serie Mundial, falleció a los 53 años.
Los Angelinos anunciaron la muerte de Anderson el viernes por la mañana sin revelar de inmediato la causa ni el lugar.
Anderson llegó a las Grandes Ligas con los entonces Angelinos de California en 1994 y jugó para el club hasta 2008, principalmente como jardinero izquierdo. Fue una pieza fija en el corazón del orden al bate durante toda su etapa, y se convirtió en el líder histórico de la franquicia en juegos disputados (2.013), hits (2.368), carreras impulsadas (1.292), bases totales (3.743), hits de extrabase (796), dobles (489) y grand slams (8).
“La organización de los Angelinos está de luto por la pérdida de uno de los íconos más queridos de nuestra franquicia, Garret Anderson”, expresó Arte Moreno, propietario de los Angelinos, en un comunicado. “Garret fue un pilar de nuestra organización durante sus 15 temporadas, y su presencia estoica en los jardines y en nuestro clubhouse elevó a los Angelinos a una era de éxito sostenido, destacada por el campeonato de la Serie Mundial de 2002. Garret siempre ocupará un lugar especial en el corazón de los aficionados de los Angelinos por su profesionalismo, clase y lealtad a lo largo de su carrera y más allá. Su admiración y respeto por el juego eran inconmensurables”.
Los Angelinos usarán esta temporada un parche conmemorativo con las iniciales de Anderson, anunció el equipo. Guardarán un minuto de silencio el viernes antes de que los reciban a los Padres de San Diego.
Anderson fue tres veces All-Star de la Liga Americana, llegó a terminar tan alto como cuarto en la votación al Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Americana y ganó dos premios Toletero de Plata. En 2003 ganó de manera memorable el Derby de Jonrones y el premio al MVP del Juego de Estrellas con Chicago.
Sus 272 jonrones de por vida son la tercera mayor cifra en la historia de los Angelinos, detrás de Mike Trout y Tim Salmon. Solo Trout ha anotado más carreras en la historia de los Angels que Anderson.
Anderson bateó para .306 en 2002 e impulsó 123 carreras, la mayor cifra del equipo, para los entonces Angelinos de Aanaheim, que ganaron 99 juegos y obtuvieron un boleto de comodín a los playoffs. Los Halos arrasaron en la postemporada para conquistar el único campeonato de la franquicia, al remontar un déficit de 3-2 en la serie ante Barry Bonds y los Gigantes de San Francisco para ganar la Serie Mundial.
Anderson fue un factor clave en el Clásico de Otoño, al batear 9 de 32 con seis carreras impulsadas. Impulsó las tres últimas carreras de la serie con un doble de tres carreras que desempató el juego en la tercera entrada de la victoria de los Angelinos por 4-1 sobre los Gigantes en el juego 7.
Anderson terminó su carrera con Atlanta y los Dodgers de Los Ángeles antes de retirarse en 2011. Fue exaltado al Salón de la Fama de los Angelinos en 2016, y durante la década siguiente trabajó con regularidad para el equipo como comentarista de televisión en sus programas previos y posteriores a los partidos.
Anderson nació en Los Ángeles el 30 de junio de 1972. Asistió a Granada Hills High School en el suburbano Valle de San Fernando antes de que los Angelinos lo seleccionaran en la cuarta ronda del draft en 1990.
Los Angelinos informaron que a Anderson le sobreviven su esposa, Teresa; sus hijas, Brianne y Bailey; y su hijo, Garret “Trey” Anderson III.

