Una multitud de hinchas y fieles argentinos participó en una misa en la Basílica de Santa María Maggiore, en Roma, antes del duelo decisivo entre Argentina y España por el Mundial 2026. La jornada combinó la devoción religiosa con la pasión futbolística, con camisetas de Messi y Maradona entre los asistentes que luego visitaron la tumba del pontífice argentino
La fe y el fútbol se unieron en Roma en la previa de la gran final del Mundial 2026. Cientos de argentinos asistieron este domingo a una misa en la Basílica de Santa María Maggiore, pocas horas antes del partido entre Argentina y España, con la esperanza de acompañar espiritualmente a la selección en su búsqueda del bicampeonato.
La ceremonia del mediodía reunió a fieles y simpatizantes que llegaron hasta el templo romano para rezar por el equipo dirigido por Lionel Scaloni, que disputará una nueva final mundialista con Lionel Messi como una de sus grandes figuras.
El ambiente estuvo marcado por los colores argentinos. Entre los asistentes se pudieron observar camisetas albicelestes con el número de Messi y recuerdos de Diego Armando Maradona, incluyendo la histórica camiseta del astro durante su etapa en el Napoli de Italia.
Tras la misa, los presentes tuvieron acceso al lugar donde se encuentra la tumba del papa Francisco, fallecido en abril de 2025 y sepultado en esta basílica por decisión propia.
Santa María Maggiore se convirtió en uno de los principales puntos de encuentro de los argentinos en Roma durante este fin de semana, en una jornada que mezcló la tradición religiosa con la expectativa por el partido más importante del fútbol mundial.
La misa «especial» frente a la tumba del papa Francisco antes de la final del Mundial de Argentina ante España https://t.co/p4HAYeEVG3 pic.twitter.com/8M5Je7HvZu
— AlbertoRodNews (@AlbertoRodNews) July 19, 2026
La final se disputará en el MetLife Stadium de Nueva York/Nueva Jersey, donde Argentina buscará conquistar su cuarta Copa del Mundo y repetir el título logrado en 2022. España, por su parte, intentará sumar su segunda estrella con el joven Lamine Yamal como una de sus principales referencias.
El papa Francisco eligió descansar en esta basílica romana, alejándose de la tradición de los pontífices enterrados en las Grutas Vaticanas. Su decisión estuvo relacionada con el vínculo especial que mantuvo con el santuario mariano, al que acudía antes y después de sus viajes apostólicos para rezar ante la imagen de la Virgen María conocida como “Salus Populi Romani”.

