Las disputas legales y la acritud han reemplazado los elogios y la euforia en torno a la selección de Marruecos de cara al Mundial de este año.
Marruecos se vio envuelto en la controversia tras albergar la edición más reciente de la Copa Africana de Naciones, tres años después de que los Leones del Atlas hicieron historia al convertirse en el primer equipo africano en alcanzar las semifinales de un Mundial.
La asombrosa marcha marroquí hasta las semifinales de la Copa del Mundo en Qatar —con triunfos en la fase de eliminación directa sobre España y Portugal, con quienes el reino coorganizará el certamen de 2030— electrizó a los aficionados y galvanizó el apoyo al equipo en toda África.
Pero la caótica final de la Copa Africana contra Senegal en enero sigue fresca en la memoria. Marruecos fue declarado campeón dos meses después de perder el partido por 1-0 en tiempo extra.
¿Campeones de África?
Senegal recibió inicialmente el trofeo de la Copa Africana tras vencer a Marruecos en la final el 18 de enero en Rabat. Pero la Confederación Africana de Fútbol despojó del título a los Leones de la Teranga el 17 de marzo, después de que el organismo determinó que Senegal debía perder sobre la mesa porque sus jugadores abandonaron el campo en protesta tras un penal señalado en los minutos finales.
Los seleccionados regresaron más tarde para completar el encuentro y el penal fue errado, antes de que llegara la prórroga. La sanción convirtió el triunfo de Senegal 1-0 en tiempo extra en una victoria por default de 3-0 para Marruecos.
Senegal ha apelado ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, con sede en Suiza. Posteriormente, el equipo senegalés también desfiló con el trofeo en París.
Las celebraciones marroquíes han sido discretas a la espera del resultado de la apelación, que aún está pendiente.
Tarea mundialista
Los jugadores de Marruecos deben sentirse aliviados de dejar la atrás la controversia y volver a jugar tras todas las repercusiones de la decisión sin precedentes de la CAF.
Los Leones del Atlas se enfrentarán al cinco veces campeón Brasil en el New York New Jersey Stadium el 13 de junio, y jugarán contra Escocia en el Boston Stadium seis días después. El último partido del equipo en el Grupo C será contra Haití en el Atlanta Stadium el 24 de junio.
El éxito en el torneo coorganizado por Estados Unidos, México y Canadá es un requisito para un país que ha invertido mucho en su intento de convertirse en una superpotenci a del fútbol. Ser coanfitrión del Mundial de 2030 es sólo parte de ese empeño.
Cambio de entrenador
El entrenador de Marruecos, Walid Regragui, quien asumió poco antes de conducir al equipo a las semifinales del Mundial de 2022 en Qatar, renunció tras la Copa Africana en enero.
Así, se marchó un par de meses antes de que la CAF le otorgara el título a su equipo.
Pese al éxito sin precedentes en el Mundial, Regragui recibió críticas por la forma en que jugó la selección y también fue cuestionado tras la decepcionante actuación en la anterior Copa Africana de Naciones, en Costa de Marfil en 2023.
Mohamed Ouahbi, quien llevó a la selección sub-20 de Marruecos al título del Mundial Juvenil en 2025, asumió como sucesor de Regragui y condujo en marzo al equipo a un empate ante Ecuador y una victoria sobre Paraguay en partidos de preparación para el Mundial.
Capitán lesionado
El influyente lateral derecho Achraf Hakimi ha estado fuera por una lesión en el muslo derecho y enfrenta una carrera contra el tiempo para llegar listo al Mundial. Hakimi también se incorporó tarde a la campaña de Marruecos en la Copa Africana por una lesión de tobillo, pero regresó a tiempo para ayudar al equipo en la fase de eliminación directa.
Héroe caído
Brahim Díaz fue la figura de la Copa Africana con cinco goles —casi uno por partido— para ayudar a que Marruecos arribara a la final. El delantero del Real Madrid, que apenas podía sumar minutos con el equipo español, brilló en el corazón del ataque marroquí, impulsando al equipo con una energía inagotable.
Parecía encaminado a conquistar el título con el polémico penal que se marcó a favor de su equipo en las postimerías de la final contra Senegal, pero la decisión desató protestas y peleas en el otro extremo del campo.
Para cuando los jugadores de Senegal regresaron tras abandonar la cancha, habían transcurrido unos 16 minutos.
El débil disparo de Brahim, quien decidió ejecutar el penal a lo Panenka, fue controlado con facilidad por el arquero Édouard Mendy, y Senegal terminó ganando el partido en tiempo extra.
Brahim fue abucheado por los aficionados marroquíes cuando fue a recoger su medalla de subcampeón y no fue titular en ninguno de los dos partidos recientes del equipo bajo el mando de Ouahbi. AP

