Los mercados mundiales arrancaron el lunes con fuertes subas y el petróleo se desplomó más de un 5% tras el anuncio de un acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán para poner fin a tres meses de conflicto y reabrir el estrecho de Ormuz, el corredor marítimo por el que transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de crudo.
por INFOBAE
El presidente Donald Trump confirmó el pacto en su 80 cumpleaños a través de su red social Truth Social: “El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está cerrado”, escribió, antes de autorizar “la apertura sin restricciones del estrecho de Ormuz” y el levantamiento inmediato del bloqueo naval estadounidense. “Barcos del mundo, enciendan sus motores. ¡Que fluya el petróleo!”, añadió. La ceremonia de firma está prevista para el 19 de junio en Suiza, mientras que las negociaciones sobre temas pendientes —incluido el programa nuclear iraní— se extenderán durante los próximos 60 días.
La reacción de los mercados energéticos fue inmediata. El Brent, referencia internacional, cedió 4,37 dólares hasta situarse en 82,96 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) perdió 4,53 dólares para cotizar en torno a los 80,35 dólares. Ambos contratos acumulan una caída pronunciada desde los más de 110 dólares que alcanzaron al inicio del conflicto en febrero.
Sin embargo, los analistas advirtieron que la normalización plena podría tardar meses. “La reapertura de Ormuz es una válvula de alivio, no un dividendo de paz completo. El mercado puede eliminar algo del pánico sobre el crudo, pero aún debe calcular la brecha entre un titular, una firma y un régimen que realmente cumpla”, señaló a la agencia AP Stephen Innes, de SPI Asset Management.
El alivio se trasladó con fuerza a las bolsas. En Asia, el Nikkei 225 de Tokio avanzó un 5% hasta los 69.317,50 puntos, marcando un nuevo récord histórico, impulsado por la compra de valores tecnológicos vinculados a la inteligencia artificial. “Las compras de inversores extranjeros lideran el mercado con expectativas de distensión en Medio Oriente”, afirmó Takashi Hiroki, estratega jefe de Monex. El Kospi de Seúl subió un 5,2% hasta los 8.545,98 puntos, mientras que el Shanghai Composite avanzó un 1,6% y el índice Taiex de Taiwán sumó un 2,8%.
En Europa, el DAX alemán subía a mitad jornada un 1,3% hasta los 24.942 puntos, el CAC 40 francés ganó un 1,1% hasta los 8.444 puntos y el FTSE 100 británico avanzó un 0,2%. Los futuros estadounidenses apuntaban también a una apertura alcista en Wall Street: los contratos del Nasdaq 100 lideraban con una suba del 2,1%, los del S&P 500 subían un 1,3% y los del Dow Jones avanzaban un 1%.
El arranque semanal se apoya además en el momentum generado el viernes por la salida a bolsa de SpaceX, la empresa espacial de Elon Musk, cuyas acciones saltaron un 19,2% en su debut y elevaron la valuación total de la compañía a 2,1 billones de dólares, superando en tamaño combinado a ExxonMobil, Bank of America y Coca-Cola. La OPI fue la mayor de la historia con 75.000 millones de dólares y reavivó el apetito inversor por el sector de inteligencia artificial.
La semana traerá además decisiones de política monetaria clave. La Reserva Federal anunciará el jueves su decisión sobre las tasas de interés —los mercados asignan más del 98% de probabilidades a que las mantenga sin cambios, según datos de CME FedWatch—, en un contexto en que los datos de inflación de mayo en EEUU habían intensificado el debate sobre un eventual endurecimiento monetario. La caída del petróleo, apuntaron analistas, reduce ese riesgo inflacionario y da margen a la Fed para mantener su postura. El Banco de Japón anunciará el martes una actualización de su política, con amplia expectativa de una suba de tasas al 1%, el nivel más alto en más de 30 años.

